En El País, hablando sobre fábricas software
Fernando Barciela, de El País, me llamó para entrevistarme telefónicamente y preguntarme sobre la situación de las fábricas software en España, y ha incluido algunos de mis comentarios en su artículo “Inmunes a la crisis“ (pdf 619 Kb y web), publicado ayer en el suplemento “Negocios” que acompaña los domingos a El País.
En el artículo también aparecen los comentarios de otras personas como José Antonio Ortega de Tecnocom, Santiago Escribano de Indra, José de Rafael de la AEC o Antonio Cimorra de AETIC
Una de las principales conclusiones del artículo es que la crisis apenas ha afectado a las fábricas de software, ya que la necesidad de ahorrar ha llevado a las grandes empresas a externalizarles el desarrollo y mantenimiento de software. Aunque aquello de convertir a España en un centro de nearshore para Europa, hasta la fecha, no ha tenido éxito (en 2008, solo el 5,5% de las ventas provenía del extranjero).
El que las fábricas compitan por ofrecer servicios lo más económicos posibles hace que necesiten un gran número de rrhh al menor coste posible; y por ello migraron desde Madrid y Barcelona a otras regiones con alguna Escuela de Informática. Estrategia sobre la que, como en otras ocasiones, vuelvo a aprovechar para reiterar que es un riesgo a medio largo plazo, más si se quiere competir internacionalmente. Y es un riesgo porque, además de cargarse la profesión y quedarnos sin ingenieros en informática, si sólo se piensa en ser competitivo reduciendo costes salariales, en vez de mejorando el cómo se desarrolla el software, siempre habrá otros países que lo harán más barato e, incluso, con iguales o mayores niveles de calidad software.
No se pasó por alto en la conversación que tuvimos destacar una de las principales amenazas de todo esto, de la que ya hemos hablado mucho por aquí: la falta de ingenieros en informática. Los bajos sueldos, los horarios excesivos, la pobre imagen de la profesión, etc., “han bajado el atractivo de una profesión que en los noventa era de élite” y “estamos asistiendo a un brutal descenso de los alumnos en nuestras facultades».