Estimado cliente, sólo puedes fijar 2 de los siguientes: alcance, tiempo o coste. El que resta, debiera fijarlo desarrollo

Cada proyecto es la combinación de un presupuesto (dinero), un alcance (lo que hay que hacer) y el tiempo disponible. Y estos tres factores se condicionan, unos a otros.
Si se reduce el presupuesto, se puede ver afectado el alcance o el tiempo del proyecto. Si se reduce el tiempo, habrá que reducir el alcance o aumentar el presupuesto. Y si, por ejemplo, se aumenta el alcance (las cosas que hay que entregar), habrá que aumentar el presupuesto y/o el tiempo.
Una antigua y sana práctica de gestión de proyectos software dice que el cliente puede fijar hasta dos de estas tres dimensiones… pero tiene que dejar libre la tercera. Así, si fija el presupuesto y el alcance, debe dejar que sea el equipo de desarrollo quien diga cuánto tiempo. Si el cliente fija tiempo y alcance, debe ser flexible en presupuesto. Y si fija tiempo y presupuesto, debe ser flexible en el alcance.
Aunque la experiencia dice que es demasiado frecuente ver triángulos imposibles, el los que se fijan los tres vértices en dimensiones imposibles. Funcionalidades imposibles de entregar en esos tiempos y con ese presupuesto.
Cuando aparecen esos triángulos imposibles, hablamos de una cuarta dimensión, que es la más se ve afectada. Ciertamente, los proyectos con triángulos imposibles se ven cada día, y aún así son capaces de terminar. Pero quien sale perdiendo es la cuarta dimensión… la calidad.
Como siempre, si comentas, tuiteas o compartes, me ayudas a difundir el conocimiento.