¿Qué certificación profesional escojo? Algunos consejos y su consideración en ofertas de empleo
Hablábamos el otro día de las certificaciones para arquitectos software, del crecimiento en general de las certificaciones profesionales, etc., y claro, la consecuente y lógica pregunta a la que llevó el post, oportunamente efectuada en días posteriores, se resume en… ¿y qué certificación elijo? Porque certificaciones hay de todos los “tamaños y colores”.
Con este post he querido recoger los principales aspectos que valoraría (y valoré en su momento) a la hora de elegir una certificación, complementados por los que encontré en un buen artículo de Kruchten y por un pequeño estudio de cuántas ofertas de trabajo contemplan alguna de las principales certificaciones profesionales (ver tabla al final del post). Estos aspectos son:
– Especialización. Quizás lo más obvio y primero a considerar es la especialización que proporciona la certificación. Muchas certificaciones están asociadas con tecnologías (Cisco, Microsoft, etc.) y otras se enfocan en profundizar en la gestión (PMP, CAPM, CGEIT, etc.) o en alguna parte de la ingeniería del software (CSQE, ISTQB, etc.). Algunas son más específicas y otras más generalistas.
– Costes. Una certificación siempre conlleva un coste. Y no sólo hay que considerar el coste a la hora de presentarse a la certificación, sino también otros que pudiéramos sufrir durante más tiempo. Por ello no debiéramos pasar por alto el coste de formarse para obtener la certificación (tiempo de estudio, academias o libros). Ni tampoco olvidar el coste, si existe, de mantener o renovar la certificación, normalmente anual y que, además de los temas económicos, puede requerirnos nuevos requisitos profesionales (como haber aumentado en el último año nuestro currículum en ciertas áreas, como ocurre en el CISA).
– Entidad certificadora. Otra consideración sería el prestigio de la organización que respalda la certificación, su antigüedad, imagen, número de socios, etc.
– Y qué esperamos de la certificación. Una certificación nos puede ayudar para promocionar internamente, cuando ya trabajamos en una empresa. También las certificaciones pueden potenciar a nuestra empresa, mejorando la ejecución de sus proyectos o haciéndola más competitiva frente a la competencia y con más opciones de ganar proyectos. Y también pueden aumentar nuestras opciones para encontrar un nuevo trabajo, muchas certificaciones incluso pueden ser obligatorias para ciertas profesiones.
Para complementar este último punto me pareció interesante hacer un pequeño estudio, buscando en dos portales de empleo (infojobs.es y dice.com, este último de trabajos tecnológicos en EEUU) las principales certificaciones de gestión o ingeniería software. Como podéis ver hay algunos datos curiosos. Los datos en España muestran que actualmente las certificaciones no son un requisito ampliamente solicitado para acceder a un puesto de trabajo, eso sin olvidar que aunque no se pidan pueden hacer a nuestro currículum más competitivo para un puesto.
Ah, y todo lo anterior sin olvidar que la “certificación” más reconocida es (o siempre debiera ser) la que otorga la Universidad, el resto de certificaciones debieran verse siempre como algo para complementar la carrera.