Porqué en España aún no tenemos un Silicon Valley (aunque sí muchos parques tecnológicos) (1 de 2)

De vez en cuando, aunque cada vez menos, se puede leer en prensa noticias sobre iniciativas que pretenden crear “el Silicon Valley (aquel lugar en EEUU donde está el mayor número de mejores empresas tecnológicas del mundo) español” en tal región o ciudad x. Más aún en estos últimos años de crisis. Noticias normalmente acompañadas de idílicas frases como “cambio de modelo productivo”, “tecnología por ladrillo”, “I+D” o “creer en las startup”, etc. Iniciativas que normalmente antes iban acompañadas de alguna subvención, cuando aún las había, y que con el tiempo su resultado ha quedado siempre muy alejado de las expectativas.
Esta serie de posts reflexionan sobre algunas de las claves que realmente se necesitarían para tener de verdad un “Silicon Valley”, y para creer en un proyecto de este tipo. Y sobre lo alejadas que, desgraciadamente, se encuentran nuestras actuales y pasadas iniciativas.
Y es que un Silicon Valley no se construye, se unen ciertos condicionantes para que él sólo pueda crecer…
1 – Personas. Para crear verdaderamente un centro tecnológico se necesitan principalmente dos tipos de personas: ricos (o inversores) y empollones tecnológicos (frikis, geeks, nerds, fanáticos de la tecnología o como cada uno quiera llamarlos). Si no hay cantidad y calidad ni de lo uno ni de lo otro difícilmente se crea un centro tecnológico puntero, que funcione sin subvenciones y que sea rentable.
2 – Políticos. Los inversores en startups (empresas de reciente creación) tecnológicas son un tipo especial de “gente rica”. Son gente que suele tener experiencia en negocios tecnológicos. Eso les permite encontrar las mejores startups, proporcionarles asesoramiento y contactos, además de dinero. Además a este tipo de inversor suele tener conocimiento y afición personal por la tecnología. Y todo esto es justamente lo contrario a un político. Por lo que montar un centro tecnológico en el que la figura clave es un político no funciona.
3 – Edificios. Un Silicon Valley lo crean las personas no los edificios. Y casi siempre se intenta crear un Silicon Valley creando un parque tecnológico. Alquileres baratos, oficinas compartidas, etc. ¡Como si la clave estuviese en el espacio físico! Las startups se crean en una cafetería (Kybele Consulting que se creó en un VIPS), en un bar tomando unas cañas, en un garaje, en un viaje en coche, etc. Lo importante no son los edificios, lo importante es crear un clima que genere ideas y empresas.
4 – Universidades. A los técnicos les gusta vivir donde viven otros técnicos. A la gente lista le gusta vivir con gente lista. Generalmente junto a las más grandes y potentes Universidades. Para tener un Silicon Valley no hace falta sólo tener Universidades… hace falta tener las mejores Universidades del mundo. Eso atrae miles de brillantes tecnólogos. En este sentido los rankings no nos favorecen nada. Crear una universidad fuerte es difícil, pero no imposible si se contrata a la gente más brillante, y así estos atraen a gente similar.
5 – Atractivo. Pero solo con una Universidad potente no se crea un Silicon Valley. Una Universidad fuerte en un lugar equivocado… y probablemente todo esto no funcionará (en el mundo hay muchos ejemplos sobre esta casuística). La Universidad tiene que estar en un sitio donde a la gente le guste vivir, donde los ricos quieran vivir y los tecnólogos quieran quedarse después de sus estudios. Es complicado definir que tiene que características tiene que tener un lugar para que a este tipo de gente le guste quedarse a vivir. Son sitios… con personalidad. Sospecho que en este punto España tiene potencial, y que ciudades como Madrid podrían cumplir con este requisito.
Porqué en España aún no tenemos un Silicon Valley (PARTE 2 de este post)
Notas y referencias:
– Muchas de las ideas que trata este post son una adaptación al caso español del famoso artículo de Paul Grahan “How to be a Silicon Valley”