El área del testing atraviesa una de sus épocas más oscuras

Hoy, “en el campo del testing nadie sabe qué camino tomar”.  El testing es “problemático, difícil y frustrante”. Incluso pronto, “los testers podrían ser considerados como algo –inútil- o –irrelevante-”. Así de claro lo deja Rob Lambert en su ‘ebook’ The Problems of Testing.
¿Y quién tiene la culpa de la mala situación del testing? Según Lambert, principalmente, el interés en la industria de automatizar todas las pruebas, las falsas buenas prácticas, la llegada de las certificaciones al testing y el nivel de los eventos sobre pruebas. ¿Por qué? Aquí te dejo un resumen de su libro…

La automatización

La automatización tiene la culpa de todos los problemas del campo del testing. Intentar ahorrar tiempo, trabajo y evitar hacer tediosas tareas manualmente. Suena impresionante.
El problema con la automatización es la creencia que hay de que es posible reemplazar a los humanos. Hacer todas las pruebas sin necesitar la mente humana. Pero eso es… imposible.

Las buenas prácticas

Las buenas prácticas, o la carencia de las mismas, tienen a las pruebas en un lío. O para decirlo de otra manera: hay un montón de personas que afirman que su camino es el único camino y el resto están equivocados.
Las buenas prácticas son un mito. No hay una mejor práctica sino sólo juicios relativos. Tu buena práctica podría no funcionarme a mí.

Las certificaciones

En palabras de Lambert, “las certificaciones están arruinando esta industria y son uno de los temas más debatidos en el mundo de las pruebas”. Tema acaloradamente controvertido y discutido apasionadamente.
Las certificaciones, que bien podrían haber salido de las buenas intenciones de querer subir el listón que hay en las pruebas, se han transformado en una forma fácil de incorporar testers al mercado laboral, y de ponerle a RRHH las cosas más fáciles. Lo que ha dado como resultado testers por debajo del promedio y que grandes testers sean equiparados a testers mediocres… por no tener una certificación. Lamentablemente, destacados testers no pueden acceder a entrevistas de trabajo porque no tienen una certificación.
Una certificación «es un pedazo de papel que dice que hubo un curso y se aprobó un examen”.

Los eventos

Los eventos están en un nivel bajísimo, y sólo atraen a los siguientes tipos de personas:
– Aquellas a las que no les gustan las pruebas y no quieren estar allí, pero estaban obligados por su empresa o consiguieron un pase gratis.
– Consultores buscando negocio.
– Los vendedores en busca de alguien para vender sus productos.
– Testers que quieren liberarse de la monotonía de la vida cotidiana.
– Testers en busca de un día fuera de la oficina.
Como veis, el autor de The Problems of Testing se ha quedado a gusto. ¿Coincides? ¿Opinas algo similar?