La oficina sin papel, los baños rotos

Mal rato ese, ese que se pasa en esas reuniones interminables en esas empresas que, amablemente, llenan la mesa con esas malvadas botellas de agua. Cierto es que gracias a ellas, a las botellas de agua, alguno ha evitado la muerte por deshidratación en esas reuniones interminables, esas de “a ver quien aguanta más y el primero que se levante es que no está comprometido y pierde”.
Pero de lo que va esta historia no es de eso, ni de las ganas de ir al baño producidas por tal efecto, ni de cosas de la biología humana y los líquidos, qué va, va de algo aún peor, aún peor que no poder ir al baño porque una reunión no termina nunca, peor peor: va de saber que nunca podrás ir porque tienen los baños rotos, pero va de incluso algo aun peor, esto va de que los baños están rotos por decisión, llamemos, corporativa, porque la empresa ha decidido ser una “fashion corporation” que “ayuda al medioambiente”, porque es… “una empresa sin papel”.
Supongo que a muchos os sonará esta última, sí, la de la “oficina sin papel”, que viene a ser “compromiso corporativo con el medio ambiente, por ello y por medio de la administración electrónica eliminamos el uso del papel en toda la oficina”. Traducido viene a ser que los súper jefes dicen que a partir de ahora no debe haber ningún papel en las mesas, ninguno, y como no va a haber ninguno alguna mente brillante decide… pues quitemos las impresoras y… las papeleras ¿para qué? Sino hay papel… no necesitamos papeleras. Lógico.
Lógico también es que la gente constipada, a falta de otros papeles, se traiga de casa los clínex. Lógico es que a falta de papeleras… los tire al inodoro. Lógico es que, frente a la ley seca del papel, la gente esconda folios para hacer borradores de diseños software u lo que fuera. Lógico es que a falta de papeleras… esconda las pruebas de posesión de folios en el inodoro. Lógico es que de tanto usar el seca manos de aire este se rompa. Lógico es que a falta de otros medios la gente se seque las manos con papel higiénico. Lógico es que a falta de papeleras… los tire al inodoro.
Lógico es que el inodoro se atasque con tanto papel. Lógico es que las empresas de la moda “oficina sin papel”, sean las oficinas de los inodoros rotos.
Nunca dejarán de sorprenderme cómo las grandes empresas son capaces de tomar decisiones tan absurdas por modas, sin pensar dos pasos más adelante cuales serán sus consecuencias.