Por qué pocos contratan a una empresa (o un servicio) de testing

De los creadores de ¿para qué voy a hacer las cosas con calidad si ningún cliente me va a pagar esa calidad? viene otra de esas frases inmersa de manera profunda en nuestro mundillo, principalmente entre las empresas de desarrollo software y las llamadas empresas cliente. En este caso la frase viene decir algo así como esto: “estimado proveedor de desarrollo, yo, como cliente, las pruebas no las pago, se supone que tú me debes entregar el software bien hecho”.
A diferencia de» ¿para qué voy a hacer las cosas con calidad si ningún cliente me va a pagar esa calidad?», cuya justificación, si conoces un poco cómo funciona la programación, el desarrollo o un proyecto software, carece de sentido y roza lo absurdo, la frase de “yo no pago pruebas” tiene casi tantas justificaciones a favor como en contra.
Tantas que exponerlas todas podría alargar la escritura de este post hasta el anochecer, haciendo que incluso su autor no se pusiera de acuerdo consigo mismo.
Aun así, expondré algunas. Las más importantes y populares (incluso a veces populistas)
Los clientes dicen que no pagan pruebas (bien sea contratando a un tercero para hacerlas, bien sea en una fase de pruebas en bonitamente pintada en un diagrama Gantt enviado a modo de plan de proyecto por el desarrollador o bien sea haciéndolas él mismo) porque la responsabilidad de aquel que desarrolla es hacerlo bien. Para eso se le paga. Por eso se le eligió. Se supone que sabe. ¿Por qué voy a gastar dinero en comprobar que has hecho bien tu trabajo? Hazlo bien.
Y no les falta razón.
Por su parte, los proveedores de pruebas, aquellas empresas o profesionales especializados en el testing, o aquellos que sin serlo quieren dar el salto (de los cuales cada día hay más, dicho sea de paso, hay cada vez más empresa de desarrollo software que con el propósito de vender más cosas que sólo desarrollo software se quieren meter en testing), dicen que como es imposible asegurar que una aplicación software no va a fallar unido a que los proveedores de desarrollo “suelen intentar ahorrar tiempo y dinero en la fase de pruebas”, es necesaria “una opinión independiente” que busque exhaustivamente (bajo pago, obviamente) todos los errores que pueda haber dejado el desarrollador.
Y no les falta razón.
Pero en cualquier caso, siendo pragmáticos y yendo a la realidad, los llamados clientes no entienden los argumentos para justificar un proyecto de testing y como ellos son los que manejan el presupuesto… hoy las pruebas no son un negocio muy rentable (comparado con el desarrollo).
Aún así, los proveedores de testing siguen empeñados en que los clientes entiendan sus argumentos. Y a dicho empeño, no se le puede acusar de falta de ingenio: día sí y día no inventan nuevos eventos, y justificaciones económicas de todo tipo, formulas, cálculos, excels, cualquier cosa para justificar que “la calidad es gratis” y que “las pruebas ahorran dinero”.
Pero a día de hoy, la humanidad aun no ha dado con el Excel perfecto que logre vender Testing. Por lo que el testing hoy sigue siendo un servicio que se vende… pero difícilmente, con un difícil crecimiento, a precios menores, muy alejado de desarrollo y con un complicado futuro… o no.
En este punto conviene matizar que los anteriores argumentos, y experiencias, aplican mayoritariamente a un tipo de testing que es el mayoritario: el funcional, demasiado cercano al bodyshopping (ya sabes el mayor negocio tecnológico del país). Pero hay muchos más tipos de testing, otros (ya lo comentamos en ¿Pruebas de integración, funcionales, de carga…? ¡Qué jaleo! ¿Qué diferencias hay?), y me aventuro a decir que con un mejor futuro.
Porque como ya hemos comentado en otros tantos post, aquel testing que pocos saben hacer, el de especialista altamente cualificado, en testing técnico, el testing del especialista en carga, el en automatización, el del Sherlock Holmes que descubre porque la aplicacion va tan lenta, el cercano al DevOps, etc., tiene más claro «su Excel» de venta: su presencia acorta los tiempos para poner cosas en producción y ese testing, más alejado del alcance de las grandes consultoras, sí que día sí y día no algún cliente te comenta lo de “oye no conocerás a un especialista que me pueda hacer las pruebas técnicas de…”