¿Dónde nació Colón? Respuesta: en Cuba.
¿Dónde nació Colón? En Cuba.
Eso nos contestó una IA que montamos en nuestro propio ordenador para ver si podíamos ahorrar en tokens.
Seguramente te ha hecho gracia.
PEROOO no te la haría tanta si, en vez de un error tan obvio, fuera algo crítico que no eres capaz de detectar al instante.
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sobre lo que hemos aprendido estos últimos años llevando la IA a nuestro sector, también en la Comunidad IÁgil, con más de 500 profesionales.
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IRREMPLAZABLE EN LA ERA DE LA IA, mi 6º libro. Apúntate AQUÍ.
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Hoy en 233 Academy la IA está metida en todo: marketing, finanzas, comercial, formación, contenido.
Y por el camino hemos aprendido muchas muchas muchas. PEROOO como tengo el espacio que tengo sólo me da para 4dejarte cuatro, las 4 cosas que casi nadie cuenta.
1. Los costes
Nosotros pagamos 200 € al mes por Claude.
Y nos sale rentable, NO tengo duda: entre otras cosas, hemos dejado de pagar herramientas de vídeo, de presentaciones y de mantenimiento de webs.
Pero según un informe reciente de SemiAnalysis, si exprimiéramos ese plan al máximo y pagáramos por lo que gastamos, costaría más de 11.000 dólares.
Dicho de otra manera: hoy la IA se vende por debajo de lo que cuesta.
Y ya está cambiando. OpenAI acaba de recortar a la mitad lo que da su plan de 200 dólares y ha sacado uno de 500. GitHub Copilot pasó en junio de cuota fija a pago por consumo.
Nosotros lo hemos vivido en pequeño: teníamos las webs en Horizons, de Hostinger, y nos subieron bastante los precios.
¿Qué hicimos?
Salir. Y prepararnos para poder salir siempre.
- Lo que la IA sabe hacer por nosotros lo guardamos en skills: ficheros que nos llevamos a cualquier proveedor.
- Los datos, en infraestructura clásica que controlamos nosotros, como Supabase.
- Las webs, de vuelta a WordPress, conectado con Claude Code.
Porque el problema de una herramienta no es solo lo que cuesta entrar. Es lo que cuesta salir.
2. Lo legal
En Nueva York multaron a unos abogados por presentar a un juez sentencias que se había inventado ChatGPT.
Air Canada tuvo que cumplir una política de reembolsos que se inventó su chatbot.
Y desde agosto, la ley europea de IA obliga a que un chatbot avise de que es una IA.
Nosotros tenemos a LeIA, nuestra IA: la entrenamos con mis más de 20 años de contenido (el blog, los vídeos) y contesta por WhatsApp, tanto a los alumnos de 233 Academy como a cualquiera que quiera preguntarle.
Y lo primero que dice, siempre, es que es una IA.
Dos cosas que te recomiendo:
- Si tienes un chatbot de cara a clientes, que lo avise. Son dos líneas de texto.
- No metas datos personales de clientes en una IA a la ligera: según el RGPD, el responsable sigues siendo tú.
3. La fiabilidad
La IA rara vez te dice que no.
Los errores obvios, como lo de Colón, los cazas al vuelo.
Los sutiles, NO.
A nosotros nos ha pasado: la IA nos ha asegurado que una integración funcionaba… y no funcionaba. Horas perdidas.
En marzo, a Amazon le pasó en grande: un agente de IA sacó una indicación equivocada de una wiki interna desactualizada, un ingeniero la siguió y la tienda estuvo seis horas sin carrito ni precios.
Lo que hacemos:
- Las tareas críticas, nunca solas en manos de la IA.
- Lo que propone, lo valida una persona.
- Y para revisar mucho volumen, una IA que compruebe a la IA.
4. La dependencia
Esta es la que no tiene arreglo fácil.
La IA que usas es un servicio de un tercero. LeIA, por ejemplo, depende de WhatsApp y de un modelo que está en la nube. Y cada vez es más importante para nuestro negocio.
¿Y si te la montas en casa?
Nuestra última GPU nos costó unos 1.000 €. Y NO llega ni de lejos a lo que tienes en la nube: para algo parecido hablamos de más de 5.000 €.
En cualquier caso nosotros usamos la GPU para montar los vídeos (no LLMs, por ello nos sobra).
Por eso nuestra apuesta es trabajar por niveles:
- Lo puntero, en la nube.
- Lo básico y lo sensible, en local: gran parte de nuestros proyectos ya viven en un NAS en la oficina.
- Y para tareas de decidir o clasificar, modelos nuevos y mucho más ligeros, como Jev.
Todo esto te lo cuento con calma en el vídeo de esta semana.
Y muchos más casos reales, como los de Matías y Lidia, en mi libro IRREMPLAZABLE, AQUÍ.
Que la IAgilidad te acompañe.
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Por si no nos conocemos. Soy la persona que lleva más de 20 años ayudando a equipos y organizaciones a crear mejor software y mejores productos digitales: doctor en informática, profesor, autor de varios libros y, sobre todo, alguien que prueba las cosas antes de contarlas.
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