Product Manager o PO: la IA deja VIEJUNAS tus historias de usuario. Ahora se escribe ESTO.

Primero fueron las historias de usuario.

Años escribiendo «como usuario quiero…».

Luego llegó la IA y, con ella, las specs: darle a una IA, por escrito, los requisitos de la aplicación que quieres que te cree.

PEROOO las specs tenían su lado oscuro.

Huelen a cascada.

Por eso hemos tenido que tirar de viejas prácticas que aliviaban esto.

Y hoy mi equipo y yo, y gran parte del sector, hemos dejado de escribir specs e historias de usuario.

Ahora escribimos otra cosa.

Este verano Anthropic, los creadores de Claude, lo dejó por escrito al publicar cómo crea software con IA: ya no empieza por la spec (y nosotros y gran parte del sector lo hemos copiado).

El código ya no es el cuello de botella

Cuando una IA escribe en minutos el código que antes a un equipo le llevaba semanas, el atasco se va a otros dos sitios.

Saber QUÉ hay que hacer.

Y comprobar que lo hecho está bien.

Anthropic lo mide en su propio informe de octubre: sus sesiones con Claude pasan en torno al 80 % del tiempo esperando a que un humano responda (el cuello de botella es obviamente el humano).

Lo lento somos nosotros decidiendo qué queremos y validando lo que hace la IA.

Lo de ayer: la spec

Una spec es un fichero, en lenguaje normal, que dice qué tiene que hacer la aplicación. Y que se convierte en la fuente de la verdad para el humano y para la IA.

Suena moderno. PEROOO tiene un problema que en agilidad conocemos de sobra: «yo sé la solución y te digo cómo implementarla sin saltarte una coma».

Eso es prescripción. Eso huele a cascada.

Lo de hoy: el intent

En Anthropic, el primer fichero del ciclo de vida ya NO es la spec.

Es el intent: un fichero de texto plano, intent.md, donde quien tiene la idea escribe qué quiere resolver, por qué y con qué límites (no como resolver el problema).

Tiene cinco apartados: el problema, el resultado que buscas, a quién afecta, las restricciones y las preguntas abiertas.

Fíjate que NO hay apartado para la solución.

Y la spec sigue existiendo (y las historias dentro de la spec). PEROOO la genera la IA a partir de tu intent, y tú la revisas.

Anthropic lo dice tal cual: el responsable de producto revisa la spec, no la escribe.

Un ejemplo nuestro

El Susurro IÁgil, el software de dictado por voz que hice para la membresía de los +500 Rebeldes IÁgiles, nació de un intent.

Problema: escribir es lento y lo que hay para dictar es de pago y manda tu voz a servidores de otros.

Resultado: dictar gratis, en tu email o tu Word, sin que tu voz salga de tu ordenador.

Pregunta abierta: ¿qué modelo de voz funciona mejor en español? Eso lo investigó la IA.

Ni una línea diciendo cómo hacerlo.

La idea tiene 30 años

Quien pensó esto no fue Anthropic.

Fue Charles Simonyi, el arquitecto jefe de Microsoft que dirigió la creación de Word y Excel, en un artículo de 1995 llamado «Intentional Programming».

Programar expresando la intención, no el código.

Microsoft nunca lo convirtió en producto.

Le faltaba una máquina capaz de entender una intención.

Hoy la tenemos.

Tres consejos si eres Product Owner o Product Manager

Escribe el problema, no la solución.

Deja preguntas abiertas: lo que no sabes, que lo investigue la IA.

Revisa la spec, no la redactes.

Ya no escribes el cómo. Escribes el para qué.

Que la IAgilidad te acompañe

Por si no nos conocemos. Soy la persona que lleva más de 25 años ayudando a equipos y organizaciones a crear mejor software y mejores productos digitales: doctor en informática, profesor, autor de varios libros y, sobre todo, alguien que prueba las cosas antes de contarlas.