Que no te cuenten historias… la clave de todo es constancia y frecuencia
Ayer pasé por la antigua sala de trabajo. No sé si te pasa eso de que hay veces que se rompe algo en tu casa, pasa el tiempo y te acostumbras a verlo roto, ya te parece hasta normal y desaparecen las ganas de arreglarlo. Bueno, pues eso pasó con la pizarra que había en…