Scrum ha muerto. Esto es lo que viene ahora.

Llevo más de 20 años formando equipos en Scrum y NO tengo ningún problema en decirte esto.

Lo que fue imprescindible hoy empieza a ser historia.

La primera mención de Scrum en desarrollo de software aparece en 1990.

En aquel año NO existían los smartphones, NO existía WhatsApp, NO existía YouTube.

PEROOO lo más importante: NO existía la IA generativa.

El núcleo sigue siendo el de 2020

La última guía oficial de Scrum es del año 2020.

ChatGPT llegó en noviembre de 2022.

Uno de los padres del framework sacó un suplemento en junio de 2025 que integra la IA, PEROOO solo es eso: un suplemento.

El núcleo duro de Scrum sigue siendo el mismo.

Sprints, Product Backlog, Sprint Backlog, Product Owner, Scrum Master.

Y ese núcleo nació para maximizar el trabajo entre humanos, NO para gestionar equipos que conviven con IA.

Lo que la IA rompe en Scrum

La IA cambia tres cosas fundamentales que sacuden los pilares del framework.

Primero, la velocidad.

Hoy somos capaces de incrementar un producto en un día, con funcionalidades listas para producción.

El concepto de sprint de dos semanas empieza a NO tener sentido.

Segundo, el tamaño de los equipos.

Los equipos son más pequeños porque son más productivos.

Cuando tienes dos o tres personas, las dailys, las retrospectivas y las plannings pensadas para ocho o nueve… chirrían.

Tercero, la interacción.

Scrum nació para orquestar la colaboración entre personas.

PEROOO ahora el equipo incluye a la IA como un miembro más, y NO le hablas igual que a un compañero.

Roles Viejunos que se quedan solos

El Product Owner evolucionó hasta el Product Manager.

Eso ya pasó incluso antes de la IA.

PEROOO hoy ese Product Manager está evolucionando de nuevo hacia el IA Product Manager.

Y el Scrum Master, esa figura que enseñó a caminar a tantas organizaciones, ya prácticamente NO existe en los equipos modernos.

Si ya NO hay ceremonias que facilitar, NO hay rol que facilitarlas.

El Lado Oscuro acecha en lo nuevo

Lo que viene tampoco está exento de riesgos.

Aparecen los ciclos de doble carril: Vibe Coding para prototipar ultrarrápido, Vibe Engineering para asegurar robustez y calidad.

Aparece el Spec-Driven Development: decirle a la IA exactamente qué crear mediante especificaciones detalladas.

PEROOO cuidado.

Cuando las specs se vuelven demasiado largas y detalladas, nos recuerdan peligrosamente a los documentos de cascada de los 90.

El Lado Oscuro NO está en la IA.

El Lado Oscuro está en repetir los errores del pasado con herramientas nuevas.

Lo que NO puedes ignorar

Si lideras un equipo, hay cuatro líneas ineludibles.

Los roles evolucionan: IA Product Manager, IA Product Builder, figuras que ni siquiera tienen nombre consolidado aún.

Los ciclos de vida cambian: el modelo de doble carril está emergiendo con fuerza.

Los artefactos mutan: las historias de usuario siguen vivas, PEROOO tienen que convivir con las specs para la IA.

Y el testing se reinventa: controlar lo que hace la IA es una línea de trabajo enorme que apenas estamos empezando a entender.

Esto NO es el fin de lo que aprendimos.

Es el inicio de algo que, si te posicionas bien, puede ser el mayor salto de tu carrera.

Si quieres profundizar en todo esto, te espero en la PD2.

Que la IAgilidad te acompañe.

PD1: He creado un grupo de WhatsApp llamado «Las anotaciones de Javier Garzás».

En un formato más dinámico con audios e imágenes te comparto cosas breves que es difícil compartir en un correo o en un vídeo de YouTube.

(Por si no nos conocemos.
Soy la persona que revolucionó cómo trabajan hoy los equipos en las empresas de negocios digitales de España y Latinoamérica.
Divulgando en Keynotes, en mi blog y en mi canal de YouTube, he creado un movimiento que ha modernizado la gestión y que ayudó a dejar atrás el lado oscuro de los modelos de gestión obsoletos, más propios de la era industrial.
He formado directamente a más de 100.000 profesionales y he trabajado con más de 600 equipos.
Tengo una estancia de investigación postdoctoral en EE. UU., becado por Carnegie Mellon, un doctorado cum laude y soy ingeniero).